domingo, 28 de febrero de 2010

Diario de una estudiante de 2º de bachillerato.


Hoy tenía pensado hablar de filosofía, pero finalmente he decidido tocar todos los palos de mi vida en el ámbito académico, puesto que el filosófico no me iba a dar para mucho.
Digamos que ser estudiante de un 2º de bachillerato de humanidades es como revivir la historia del mundo desde la civilización egipcia. Cada semana es un pequeño adelanto en la historia, y poco a poco vas pasando de época en época: dejas de ser un esclavo del arte romano para ser un revolucionario histórico de “La Gloriosa”, pasando por una etapa de monje copista de Homero (de dudosa existencia, creo) o un estudiante del método de Descartes.

Dejando los decoros aparte, llega un momento en que te cagas en su existencia. No quieres, ellos no tienen la culpa y tú intentas asimilarlo, pero no puedes, y a veces no quieres, evitar pensarlo: malditos.
En el fondo les aprecio. Me gusta saber de ellos. Me gusta aprender, conocer cosas nuevas y entender el mundo.
Lo que no me gusta es esa maldita sensación que tiene una pocos minutos antes del examen, esa sensación de haberse pasado un mes estudiando para nada, porque no te acuerdas, aunque en el fondo sabes que si te acuerdas. A todos nos ha pasado.
Dentro de una semana me enfrento a la segunda prueba antes del juicio final: selectividad.
Aunque, en realidad, la selectividad no me preocupa. Me preocupa más esta segunda prueba, y la decisiva, la tercera. Aunque claro, ¿cómo va a estar Gemma preocupada por los exámenes si siempre aprueba con nota? Creo que hay gente que piensa que no tengo derecho a preocuparme, y pienso… ¿ellos qué coño saben?
Pero ese es otro tema.

Como dije antes, hoy quería hablar de todo un poco.
Este trimestre tengo que estudiar a Santo Tomas de Aquino, Descartes, Locke, Hume, Rousseau y, en el peor de los casos, Kant. Creo que hasta el momento el que más me atrae de todos es precisamente el que he estado estudiando esta mañana, Hume. Tengo que reconocer que no entiendo ni papa de su “crítica a la noción de causalidad”, ni nada de la causa-efecto, pero tiene algo que entiendo bien y que me gusta: “la razón es esclava de las pasiones”.
La semana pasada mi profesor nos planteaba la duda sobre qué iba antes, si el sentimiento o la razón. ¿Por qué nos dejamos llevar? Estoy de acuerdo con Hume, y creo que antes nos dejamos llevar por el sentimiento, y luego pensamos. Cuando pensamos, cuando hacemos un juicio, ya estamos actuando por un sentimiento. Yo creo que eso es lo que nos hace más humanos.
Del resto de los autores no tengo mucho más que decir. Pese a que los he estudiando un poco, ya no me acuerdo xD.
Sin embargo me gustaría citar a Platón, pues era mi favorito el trimestre pasado y gracias a él saquée un 9 en filosofía (si me hubiera entrado Aristóteles habría suspendido y con San Agustín no habría pasado del 5).
Platón me gustó por su teoría de las ideas, por ese mundo ideal que buscaba. En cierto modo me pareció un soñador, como yo, así que puede que ese fuera el factor clave de su existo jaja.
Ahora tengo ganas de pasar Kant, que sin haberlo empezado ya le tengo miedo, y llegar a Nietzsche.
En cuanto a historia, no tengo mucho que decir. Pensé que el siglo XIX español sería más aburrido, pero no sé, a ratos me parece entretenido, aunque creo que en breves me empezaré a perder entre tanto gobierno moderado, progresista y Dios sabe qué. La GN (Isabel II), bien podría haber dejado cierto temas aparte y centrarse donde tenia que centrarse, ahora nos iría mejor a los estudiantes… qué poca cabeza…
Respecto a arte… quien me conoce ya sabe cuán admiro esta asignatura, irónicamente hablando, claro. Como dije, me gusta saber, aprender… me gusta el arte como cultura general, no como imposición. No es lo mismo verlo, que estudiarlo… llega un momento en que ves letras dobles, nombres de iglesias y catedrales por todos lados, siglos, lugares, reyes, arquitectos, relieves, pórticos, características, piedras, mármoles, vidrieras, bestiarios, capiteles, pilares, contrafuertes… por todos lados. Y, obviamente, entre 300 iglesias que llegas a ver sólo de arte románico, te tienes que acordar de cómo era cada una para luego saber cual es si entre en el examen.

En fin, mi mayor alegría es que con esto de la nueva selectividad no tengo que presentarme a arte. Sin embargo, creo que me presentarée a latín como optativa, por si en un futuro decido estudiar lenguas clásicas, aunque, como bien sabéis, mi prioridad es y siempre será la Filología Inglesa, ahora más conocida como Grado en Estudios Ingleses… pero no descarto las clásicas, eso sí, itinerario griego ^^.
Igual entre tanta lengua algún día llego a ser políglota… de momento mi próximo reto es el alemán.
Es todo por hoy. He escrito bastante, lo cual me ha hecho perder valioso tiempo a dedicar a un trabajo sobre “El árbol de la ciencia” que tengo que entregar mañana y aún no empecé… bueno, miento, voy por la pregunta 3.
Me lo tomo con filosofía.
En tres meses seré libre.
Haré lo que me plazca.
Nos iremos a Barcelona y disfrutaremos.
Aunque Londres está presente.
Un año ^^.

martes, 23 de febrero de 2010

Oscar made in Kate Winslet.

Me gusta soñar.
También me gusta que los sueños se hagan realidad.
Me gusta que mis sueños se cumplan.
También me gusta que los sueños de la gente a la que quiero se cumplan.
Por eso hoy estoy de celebración. Además, por partida doble.
Hoy hace un año que se cumplió el sueño de una de las personas más importantes de mi vida, aunque ella ignore esto último. También hace un año que se cumplió el mío.
Escuchar a Marion Cotillard, en directo, decir “and the winner is Kate Winslet” bien mereció la pena no dormir aquella noche, y ver a Kate con su merecidísimo Oscar en la mano fue una de más imágenes más bonitas que he visto.
Muchos pensarán que estoy loca. Lo cierto es que sí, estoy un poco loca, pero no me importa, la verdad. Además antes de que lo digan tendrán que leer esto, y dado que mi blog no se caracteriza precisamente por su afluencia y fama, estoy tranquila.
Volviendo al tema (algo característico en mí son mis continuos desvíos en el tema, placenteros), tras llevarse doble premio en la gala de los Globos de Oro, era de esperar que aquí sería la ganadora, vuelvo a repetir, merecidamente. Sin embargo, la duda sobre por qué papel ganaría el Oscar, pues estaba nominada por su increíble April de Revolutionary Road y su fantástica Hanna

de The Reader, nos reconcomía, al menos a mi.

Hanna partía como favorita, y finalmente ganó su propia lucha. Sin embargo, April no debía ser subestimada, era un personaje con una fuerza increíble.
Ambos lo eran.
Quizá Revolutionary Road no fue todo lo reconocida que debía, y tampoco The Reader, pero al menos hay gente que las sabemos valorar, y eso es lo que cuenta, pues un Oscar da la fama, no la mantiene.
Una vez más, volviendo al tema, continuo con Kate.
Tras cinco fallidas nominaciones, en la mayoría de los casos, siendo objetiva, fallidas por más de un robo, a la sexta fue la vencida.
Y allí estaba ella, recogiendo su Oscar, llorando, un 22 de febrero a eso de las 22:00 de la noche.
Y aquí estaba yo, escuchándola, llena de felicidad, un 23 de febrero a las 04:00 de la mañana.
Fue un momento mágico.
Sus palabras fueron perfectas, y su emoción fue real, digan lo que digan.
Y yo se las agradezco, y espero oírlas muchas veces más, y emocionarme como si fuese yo la que recibe el premio.
Como dije antes, los premios son solo eso, premios, y tampoco hay que darles más importancia de la que tienen en realidad, porque no hacen a los buenos, sino que los buenos les hacen a ellos, pero no viene mal que se reconozca un trabajo bien, que digo bien, perfectamente hecho.
Y yo a Kate, una vez más, la felicito.
Y le doy las gracias por su trabajo, por sus actuaciones, sus personajes, su voz, sus expresiones, su Oscar, su persona… su todo.
Y llegado este momento, cuando las masas que alguna vez lean esto estén pensando, de nuevo, que estoy loca, me despido.
Algún día os contaré el principio de mi locura, y quizá se entienda un poco.


Feliz cumpleaños oscariano!!!!












It was a dream, it was a fantasy...





lunes, 22 de febrero de 2010

Kate, Colin y un bafta de por medio.

Anoche se celebró en Londres la gala de los Bafta, lo que me supone una gran excusa para hablar de dos de mis pasiones: el cine y Kate Winslet.
¿Por qué me gusta el cine?
Lo cierto es que no soy ninguna experta… no entiendo muchas cosas que son importantes en una buena película y yo me pierdo, como la fotografía o el montaje… aunque esos aspectos son más técnicos.
Lo que sí entiendo es el efecto que una buena película, o una película simple, del montón, pero que me guste, pueden tener en mí: cuando entro en ella, me transporto y me pongo en la piel de los personajes. La última fase, que se produce pocas veces, pero se produce, consiste en dejar de ser yo durante una hora y media, y sufrir o reír al son que marca la trama. Si me pasa esto, posiblemente esa película pase a estar en mi grupo predilecto.
Y no sólo te envuelve la historia, sino la música, los planos y las voces.
No sé si es una buena respuesta, pero es mi respuesta.
¿Por qué me gusta Kate Winslet?
Porque es perfecta. Perfecta y única. No creo que se necesiten más adjetivos para describir a Dios xD (no estoy loca, todo el mundo sabe que en mi religión, el winsletarismo, Kate es Dios y Meryl Streep un ángel… (ahora si que he quedado como una loca confirmada, pero me da igual jaja)).
Volviendo a los premios Bafta, quizá, al igual que los Globos de Oro, la antesala de los Oscars (fenómeno que no siempre se produce), me gustaría comentarlos un poco:
- The hurt locker se impuso como ganadora ante la favorita, Avatar… una gran sorpresa. Ahora la película de Cameron ha perdido fuerza en el camino a los Oscars… pero perder una batalla no significa perder la guerra… así que ya veremos que pasa (personalmente, no he visto The hurt locker, así que no sé si es merecedora del premio o no). Además, de las ocho candidaturas a las que optaba ganó seis, mientras que Avatar, de ocho, se llevó dos, ambas tecnológicas (y, aunque me gustó mucho Avatar, el señor Cameron debería saber que hay cosas más allá de la ciencia tecnológica…)
- “Up” ganó como mejor película de animación… tengo ganas de ver esta película, a ver si pasa mi vida fatídica de estudiante y me pongo al día.
- Como dato curioso, el bafta a mejor actriz se lo llevó Carey Mulligan por ‘Una educación’,
Christoph Waltz se llevó el de mejor actor de reparto por “Malditos bastardos” y el de mejor actriz de reparto fue para Mo’nique por “Precious”.
Lo del dato curioso lo decía porque no conozco a ninguno de los tres, así que no tengo mucho que opinar.
- La alegría de la noche nos la llevamos por Colin Firth, ganando el Bafta a mejor actor por “A single man”, una película que creo que me es imperativo ver. Este premio, como buena fan, me supuso una gran alegría por doble partida, pues Colin, uno de mis actores favoritos, fue galardonado por Kate.
Ahora estamos a dos semanitas de los Oscars, que este año vienen con retraso…
Sinceramente, no creo que los siga como el año pasado, radio en mano a las 3 de la mañana, aunque tengo mis favoritos y estaré expectante.
Enhorabuena a Colin por el Bafta, esperemos que esto sí que sea una gran antesala a la gala “oscariana”.


sábado, 20 de febrero de 2010

Pequeños placeres.



Un día X, de un mes X, de un año X… naces.
Después de ese día, junto con tu familia, poco a poco, vas creciendo: aprendes a andar, a hablar, a pedir las cosas, a jugar, a leer, a escribir, a sumar, a restar, a multiplicar, a dividir, a hacer ecuaciones, a ser más independiente, a separar minerales de rocas, a formular, a amar, a decir no, a valorar a las personas, a traducir textos de griego, a hablar inglés, a conocerte a ti mismo (en la medida de lo posible), a crecer… y un día te das cuenta de que ya has crecido.
Y una de las cosas que conlleva crecer es aprender a valorar lo que te gusta y lo que no te gusta.
Yo he aprendido. Un poco, no penséis que todo, pues aún me falta mucho por conocer.
Y de ese pequeño aprendizaje he descubierto mi lado más ameliano, los pequeños placeres con los que disfruto y me hago más persona, más adulta y más real. Supongo que esto se lo debo a un par de personas, entre ellas Amelie.
Por eso hoy, aquí, en este blog vacío que leerán un par de personas (y si llega), de lo cual me enorgullezco (no necesito veinte mil personas, la verdad), intentaré dejarme llevar, viajar al mundo de los sueños, y descubrir aquellos placeres que me forman día a día. Allá van:
- Sentir el calor mañanero en el que te encuentras sumida cuando el (maldito) despertador suena… es un placer sentir ese calorcito, aunque un cabrón que hace ruido te despierte…
- Después de esa primera sensación de calor, me gusta quedarme un ratito en la cama, y pensar que aunque me toque hacer lo mismo de todos los días, algo nuevo pasará y alguien me sacará una sonrisa, y yo se la sacaré a alguien…
- Me gustan los tres o cuatro minutos de relax que ofrecen los cambios de clase… charlas con los compañeros sobre las anécdotas de la clase anterior, y todo parece más llevadero.
- Es un gran placer pensar… ¡TENGO GRIEGO! ¡CLASE CON ENCARNA!
- Me gusta saber que mi esfuerzo, de alguna manera, se ve recompensado.
- Me gusta la cara que pone una persona cuando le das una sorpresa o le regalas algo inesperado…
- Como no, me gustan las sorpresas y recibir regalos inesperados ^^.
- Me gusta que me abracen, sentirme querida.
- También me gusta sentirme valorada.
- Hacer reír a aquellos que mandan en mi corazón.
- Leer un buen libro.
- Escuchar la lluvia caer en una noche de invierno, calentita en mi cama.
- Levantarme y ver todo bañado de nieve.
- Escuchar la voz de mi Kate.
- Ver a mis padres cada día.
- Reír por reír, hasta que me duele el estómago.
- Meter la mano en un saco de legumbres.
- Imaginar lo que pasa en la captación de un cuadro.
- Despertar en medio de la noche, mirar el reloj y comprobar que aún tienes un par de horas o tres para descansar…
- Conversaciones de hoooooras, sin cansarse, hablando de lo que sea…
- Ver un atardecer en una playa desierta…
- Ver Eternal sunshine of the spotless mind y Amelie, dos grandes inspiraciones.
- Ayudar a los demás y sentir que lo agradecen.
- Viajar.
- Escuchar música relajadamente.
- Ver la lluvia caer desde la ventana.
- Nadar, sentirme libre en medio del agua.
- Aprender.
- Ver una peli tumbada en el sofá, con mantita y un chocolate o un té calentito.
- Tomar laaaargos baños.
- Soñar con verme sentada, algún día, en un precioso parque londinense... preferiblemente con una buena compañía.
- Andar descalza en verano.
- Coger hielos de la pescadería (fase infantil xD).
- Hacer rebotar las piedras.
- Escuchar la voz de Eva Amaral.
- Comerme la “teta” del pan.
- Mirar la luna y el cielo estrellado.
- Imaginar mi vida futura.
- Romper el caramelo de la crema catalana.
- Recrear momentos felices en mi cabeza.
- Aprender de los palos de la vida.
- Contemplar las hojas caídas de los árboles en otoño.
- Llorar por pelis, libros o canciones que merecen la pena.
- Ir a un sitio nuevo, conocer a gente y llorar en la despedida.
- Mis amigos.
- Ver sonrisas, ver felicidad.
- Apoyar a quien me necesita cuando me necesita.
- Luchar por causas perdidas.
- Amar.
- Y soñar, soñar, soñar…

Todo esto, y un sinfín de placeres más, que seguramente estén en mi mente rondando pero no salen, hacen de mi vida algo que merece la pena.
Muchas veces, cuando más deprimida estoy, pienso en algún momento feliz y todo se hace más llevadero.
Los pequeños placeres forman parte de nuestras existencia, y están ahí, aunque muchas veces no nos demos cuenta.
Lo maravilloso de la vida está en ellos, en saber vivir con pequeños detalles que debemos valorar más que lo material o el propio dinero. Además, te hacen descubrirte como persona, conocerte y valorarte por lo que eres.
El dinero ayuda, y mucho… pero aún así cambiaría el dicho y diría salud, amor y pequeños placeres.
Buscamos la felicidad por necesidad. Encontrémosla en la propia felicidad, y no en donde aparenta estar.
Sólo se vive una vez.
“Verá, mi pequeña Amélie, usted no tiene los huesos de cristal. Podrá soportar los golpes de la vida. Si deja pasar esta oportunidad, con el tiempo, su corazón se irá volviendo seco y frágil como mi esqueleto. Así que, ¿qué demonios está esperando?”

jueves, 18 de febrero de 2010

Egoísmo... puro, duro y real.

El egoísmo es un arma muy fuerte. Lo ves todos los días, está en todas partes… pero quizá cuando ves que cada uno mira sus propios intereses (que se basan en no poner un examen un día porque el día anterior se quieren pillar un pedo de película) te revienta tanto que no sabes donde meterte para no explotar, porque, para colmo, sabes que aquellos que hablan tanto irán al examen, pondrán el nombre y lo entregarán.
De todas formas te acostumbras, y llega un momento en que todo te da igual y asumes que eres una de las pocas personas coherentes que hay en el aula, pero aún así dices… ¡coño, serán egoístas!
Y, aunque unos más que otros, todos lo somos.
Lo que más me jode de todo es que hay gente que no ve más allá de su ombligo, mientras otros nos pasamos la vida preocupados por no hacer nada que pueda perjudicar a la gente, intentando buscar el punto medio.
Es normal que cada uno mire por sus intereses, yo soy la primera que lo hago, pero un poquito de humanidad, no digo todos los días, de vez en cuando… no le viene mal a nadie.
De todas formas, igual es mi problema, porque también soy la primera que se preocupa de los demás mucho más que de sí misma cuando alguien le importa de verdad, y así me va… paso más tiempo preocupándome de los de mi alrededor, y eso pasa factura… aunque quizá lo peor sea que, pese a que me doy cuenta, muchas veces no soy capaz de remediarlo.
Supongo que ni el egoísmo extremo, ni el “desegoísmo” (palabra inventada por mí hace escasos segundos) son buenos… como decía mi amigo Aristóteles, la mesura es la virtud del ser humano, lo que le proporciona la felicidad.
Lo mío no es tan filosófico, simplemente me gustaría que más de uno pensara en sus actos y en como van a perjudicar a los demás… que aunque quieras ver a alguien arrastrándose por el suelo… tiene sentimientos. Y si tú también los tienes, demuéstralo y actúa con inteligencia.
El egoísmo es demasiado humano.

martes, 16 de febrero de 2010

Mi primera andanza bloggera...

¡Hola a todos!

Aunque nadie lo sepa, y aunque a nadie de esos millones que forman parte de esta comunidad de blog le interese, hoy he llegado al mundo (bloggeramente hablando).
Lo cierto es que no sé por qué me he decidido a hacerlo, pero me ronda por la mente algo relacionado con mis "instintos amelianos de compartir pequeños placeres".
De momento dejo una canción de Amaral a modo de presentación pues, al fin y al cabo, soy lo que soy.

SOY LO QUE SOY

Amores imposibles,
Carámbanos de hielo en la nariz.
Ciudades deslumbrantes,
Que nunca te parecen lo que son.
Antilopes cruzando,
Llegando al otro lado.
Los ojos del coyote,
En un televisor de marca ACME.
La sombra que proyecta un DC10
Las suelas de las botas,
que se habrán gastado.
Y tú me estás mirando,
igual que ha un bicho raro.
Soy lo que soy,
Y no me ha inventado nadie.
Todo lo que doy, todo lo que soy,
Todo lo que forma parte.
Todo lo que se, todo lo que ves,
Al final soy sólo lo que soy.
Mensajes de otro mundo.
Botellas de licor de flor de cactús.
Bolidos de nieve.
Kilometros de bosques incendiados.
Tú me estás mirando,
Igual que a un bicho raro.
Soy lo que soy,sólo lo que soy,
Y no me ha inventado nadie.
Todo lo que se, todo lo que ves,
todo lo que soy.
Al final soy sólo lo que soy.